viernes 27 de mayo de 2011

Vidas Anónimas, lecciones universales

Robaré medio título de un programa de TV para titular a éste artículo y para hablar de la vida de una persona llamada Eva Cassidy, ejemplo de felicidad y sencillez.

Por ponernos en antecedentes, digamos quién es la susodicha y porqué la hace merecedora de unas líneas. En primer lugar, que es una de las voces más angelicales, llenas de talento y capaces de transmitir sentimientos que jamás he escuchado, y en segundo, que renunció a aquello por lo que se supone que todos tenemos que matar para conseguir (dinero, fama…) para continuar haciendo lo que a ella le gustaba.

Desde muy pequeña mostró interés y talento desmedido para la pintura y la música, pero pese a que le animaron, Eva nunca mostró ambición profesional. Quiso el destino que a los 23 años "conociera" a Chris Biondo, bajista e ingeniero de sonido, quien dándose cuenta de sus dotes musicales (supongo que "amen" de otros dotes) prácticamente la obligara a grabar sus versiones en estudio.

Además, también la convenció para formar una pequeña banda estable y actuaban en pequeños bares y clubs de Washington DC, donde alcanzaron cierta fama local. Cierto día, Chuck Brown, renombrado músico de folk y soul, quedó impresionado al escuchar su voz, y produjo un disco con algunas de las versiones que Chris le había obligado a grabar.

Por resumir, diremos que a Eva le llovieron ofertas de diferentes discográficas para alcanzar la fama, hacer giras, llenar estadios…bueno, en resumen, eso que persiguen la mayoría de los jóvenes a ella le rogaban que lo hiciera.

Las discográficas le ofrecían el oro y el moro, y tan sólo le pedían una cosa a cambio; que modificara su estilo de voz por algo más pop…La respuesta de Eva fue tajante. Era feliz haciendo lo que hacía con quien lo hacía, y no dejaría tirada ni a su banda ni a sus principios, que eran cuanto tenía y lo que la hacía feliz.

En éste mundo, donde la mayoría vamos abdicando de nuestros deseos y sueños de adolescencia cambiándolos como cartas marcadas por fama, dinero, lujos… siempre es bonito escuchar la historia de alguien que no renunció, que tuvo la sangre fría de saber ser feliz con lo que tenía. Ojala todos pudiéramos tener esa perspectiva y no nos dejásemos cegar tan fácil.

En enero de 1996, público su segundo disco, un álbum cantado en directo en un pequeño club de los que tocaba titulado Live at Blue Alleys. Al respecto, The Washington Post publicó que ella "podía cantar cualquier canción y conseguir que fuera la única música que importara", y créanme que yo no podría estar más de acuerdo.

Quiso el destino que días después de esa grabación en directo fuera al hospital por unos dolores y le detectaran un cáncer de piel en fase avanzada. Pese al tratamiento de quimioterapia, falleció once meses después, el 2 de noviembre, a la edad de 33 años.

Sus últimos meses de vida los afrontó con gran entereza y regalando a quien quisiera asistir a esos pequeños clubs momentos de esos que jamás se pueden olvidar, de esos que te llevan al cielo de los sueños en tierra. Regalando paz y felicidad en forma de canción, que es de lo más bonito que se le puede regalar a alguien.

Hay muchas formas de afrontar la visita de la pálida dama…pero de cuantas he conocido, merece contar por inusual y grandiosa la forma en la que Eva regaló al mundo su último adiós. Pocos días antes de marcharse, decidió juntar a sus amigos para interpretar y regalarles una de sus canciones favoritas; "What a wonderful world" ("Que mundo tan maravilloso").

Curiosa canción de despedida terrenal, pero es que eso es precisamente lo que quería recordarles a todos para siempre, que el mundo es algo tan maravilloso que no vale la pena malgastar ni siquiera el día anterior al que la parca venga a buscarnos.

Por fortuna, el mundo tiene a su disposición el vídeo de ese momento, y yo os lo regalo al final de éstas líneas…a mi, además de ponerme los pelos como escarpias, me da una lección de cómo afrontar las cosas. De relativizar lo que es importante y lo que no, de que día que pasa no vuelve, de que es más importante la felicidad diaria que el sueño de un trabajo más importante, de que la vida es un sueño y como tal que soñarla…

Eva se marchó así, dedicando a todos ese momento, la canción favorita de ella y de Chris…cantando a lo bello de la vida y no a lo incierto de lo que vendrá. Disfrutando cada segundo, como todos debiéramos hacer…si supiéramos.

Después de su fallecimiento, en 1998, Blix Street recopiló temas de todas las versiones grabadas por Eva con Chris y lanzó el álbum Songbird, que permaneció en un segundo plano hasta que en 2000, Terry Wogan, para la radio de la BBC británica, comenzó a difundirlo en su programa por recomendación de su productor sin conocer prácticamente la figura de Cassidy, recibiendo pronto numerosas peticiones de los oyentes para escuchar la voz de Eva. El álbum escaló hasta el número 1 en las listas británicas vendiendo más de un millón de copias, y alcanzó estatus de disco de oro en los Estados Unidos, cosechando gran éxito en muchos otros países

Hoy cuenta con admiradores declarados como Roberta Flack, Mick Fleetwood, Paul McCartney y Sting. Éste ultimo afirmó en una entrevista que no pudo contener las lágrimas al escuchar por primera vez la versión que Eva grabó de su tema Fields of gold. A mi me pasó lo mismo cuando escuché su interpetación de Somewhere over the rainbow y Bridge over troubled water.

Desde entonces cuatro recopilatorios más han sido publicados con los temas que Eva dejó grabados, convirtiéndola en una de las artistas con una carrera póstuma más importante… ella vivió como quiso y no como quisieron, y ahora la quieren como fue y no como quisieron que fuera, ojala pudieran decir eso de mi.

Una vida anónima para la mayoría de los españoles, una vida que se vivió como quiso, regalando felicidad…hasta el final.

Se merece una artículo. What a wonderful World (Eva Cassidy last perfromance) http://www.youtube.com/watch?v=uEBBGSgO16M

2 comentarios:

Anónimo dijo...

asi funciona este mundo, cuando te mueres te hacen bueno, muy bueno javier.


la vida es un desliz despues.........despues te mueres.

ttpé dijo...

qué bonito javi! Deberíamos aprender de experiencias como estas, y no perder ni un minuto en tonterías, disfrutar de lo que tenemos y de las cosas pequeñas del día a dia